La lección de INNpacto

Por Pedro Ramírez Glade, gerente de CIDERE BIOBIO

La colaboración ha demostrado ser la mejor herramienta para el desarrollo de innovaciones, también sabemos que es preciso estar preparados para fracasar en el 99 por ciento de los intentos. Si nos tomamos de esas dos premisas que los especialistas en innovación levantan como estandartes podremos deducir que el proyecto INNpacto que desarrollamos con apoyo del Comité de Desarrollo Productivo del Biobío es todo un éxito.

Primero diré que representa un cambio en tanto considera ver la competencia entre empresas de un mismo rubro o de un mismo territorio como aliadas y dispuestas a desarrollar actividades conjuntas tendientes a aprender de los demás. Podremos encontrar mejores proyectos, depurar la metodología de trabajo y probablemente invertir algo más en varios de los aspectos del programa; pero sí puedo asegurar que quedó instalada la cultura o se abrió la necesidad de profundizar esta búsqueda tan noble del apoyo en los vecinos de otros negocios, de emprendimientos o de universidades, todos ellos con capacidades y conocimientos distintos a los nuestros.

Sé que la relación de este ecosistema se ha intentado de diversas maneras y en varios proyectos, sin embargo, veo que en esta oportunidad INNpacto dio con el entusiasmo de ejecutivos y emprendedores que ven el valor de escucharse, conocerse y detectar soluciones afuera de las fronteras de sus industrias.

También vi durante el desarrollo del proyecto de innovación que la inquietud por aprender existe, que los ejecutivos locales están estudiando para mejorar sus habilidades y competencias en este mundo que requiere cada vez más que cada compañía esté constantemente estudiando cuál es la forma de agregar valor a su modelo de negocio para invertir en ella y conseguir la ansiada sostenibilidad.

Esto implica un trabajo de gestión del cambio y de comunicaciones relevante que nos obliga a redoblar los esfuerzos para hacer las cosas bien, pues no solo debemos saber de nuestras especialidades como la ingeniería, la mecánica, la física u otra; si no que nos impone la obligación  de escuchar a todo nuestro equipo, de invitar a personas distintas a participar y nos desafía a realmente adoptar una posición que nos permita entender cómo funcionar con estas nuevas y distintas condiciones.

Espero que INNpacto sea sólo la puerta de entrada a este mundo de la innovación, en que las empresas socias de CIDERE BIOBIO, las participantes del proyecto y en general la industria de la Región del Biobío puedan mostrar la madurez suficiente para reinventarse a sí mismas cada día. Esperamos demostrar ese mismo espíritu en la próxima Cumbre de la Innovación 2019, CINNC 2019, que celebraremos este 19 de junio en SurActivo.